Friday, December 31, 2004

Le pedí tiempo a Daniel convencida de que cuanto más lo aplazara menos ganas tendría él de llevarlo a cabo.

Supongo que me resultaba más fácil dar pie a que él se cansara de esperar que tomar una decisión. Estaba harta de tener que tomar siempre las decisiones. Por una puta vez en mi vida quería que me viniera todo rodado, sin tener que currarme nada, y que lo que viniera me hiciera bien, que me aportara bienestar.

Querer algo es muy lícito,sí. Esperar que ocurra es ingenuo.

Desde finales de octubre hasta martes 28 de diciembre, evité contactar con Daniel, exceptuando algún que otro mensaje de texto al móvil. Me llamó dos veces en ese tiempo, no para presionarme, decía, que me tomara mi tiempo, pero que no lo descartara...

A principios de noviembre tomé una decisión. Pedí prestada una pequeña cantidad de dinero, y decidí desplazarme unos días a otra ciudad con el fin de materializar el abrazo deseado.

1 Comments:

Blogger Mr. said...

Hola Linda, en primer lugar gracias por tu visita y el piropo. Me gusta escribir, las palabras y sus formas, aunque como en otras tantas tareas me veo aun muy verde.

Tu también escribes muy bien, y me ha apasionado tu historia que he leido de principio a "fin".

Perdoname sinceramente si por ahora mantengo un punto de incredulidad respecto a su veracidad (lo "extraño" de la historia y la desconfianza propia de los humanos me hace dudarlo).

En cualquier caso me importa poco que sea o no real, y entre las dos opciones opto sin duda por creerte y te deseo mucho ánimo. Un beso

http://reydelretiro.blogia.com

4:04 AM  

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