Thursday, December 30, 2004

Esa noche, en vez de estar follando como una loca con un tío que me pagaría 300 euros por el placer, enchufé el ordenador y lo busqué a "él". Buscaba una excusa para no acudir a esa cita con Daniel. Buscaba una palabra para esclarecer mis dudas, que me diera un poco de sentido, que disipara esas malditas nubes que llevaba en la cabeza y en el corazón.

Pero "él" no apareció. Ni contestó a mis correos. No dio señales de vida.

Fue la excusa que me hacía falta. Necesitaba exorcizar su demonio con otro, y qué mejor manera que prostituyéndome.

2 Comments:

Blogger B said...

Hay algo auténtico latiendo en tu blog, tan auténtico que no pude parar hasta leerlo todo.
No sé mucho qué decirte, ciertamente no sé cómo disipar las dudas que te rodean... sin embargo quiero decirte "ánimo", quiero darte un poco de fuerza para que no te sientas vacía.
Un beso desde aquí.

8:12 PM  
Blogger Southmac said...

Sin embargo, yo no me he creído nada.

Eso sí, buena literatura.

Besos

8:50 PM  

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